martes, 6 de octubre de 2009

Con los rulos a otra parte

Y se fue nomás. Con sus pelotas a cuestas. Con la desilusión de haberse dado cuenta que River no es la Casa Blanca, ni siquiera llega a ser una pensión. Uno más que no pudo salir con vida de la silla eléctrica que hoy en día es el banco millonario y la trituradora de ídolos que es el club. Y si bien el Pipo cometió muchos errores y tiene su cuota de responsabilidad en este caos (que es real y no un mero deseo de los medios que tratan de instalarlo en la cabeza de la gente), quizás sea el menos culpable. Hasta los jugadores (saca-técnicos como pocos) reafirmaron en la cancha la renuncia de Gorosito. Porque el equipo se plantó en el Nuevo Gasómetro con mucha actitud, con solidez defensiva aunque al paladar negro del hincha riverplatense le disguste. Al fin y al cabo, se dice que los equipos se arman de atrás para adelante, cuidando el 0 en tu arco. Y el conjunto visitante sin ser una pinturita se puso arriba en el marcador casi sorprendiéndose a si mismo, por un penal creado por Villalba y su rapidez. Siguió el curso del encuentro, con la banda bien plantada atrás de mitad de cancha y apelando a alguna contra letal. De San Lorenzo poco y nada, 2 tiros de afuera del área en 80 minutos. Todo parecía encaminado a un triunfo seguro, 1 a 0 y a cortar la racha de visitante sacándole el invicto al equipo del Cholo. Pero River siempre te sorprende (casi siempre para mal), y por medio de quien iba a ser sino del soldado heróico y sus trompadas a Botinelli (casi imitando en grado de irresponsabilidad a este último como en aquel 2 a 2 en el Monumental), para colmo enfrente de Laverni. Penal, roja y gol. Si los jugadores se ponen y se sacan solos como dice Gorosito, Cabral se saca solo todos los partidos. Y a este equipo limitado futbolisticamente y frágil de la cabeza, ante la primera en contra se cae a pedazos. Igualmente lo del domingo fue una excepción porque inmediatamente lo pudieron ganar los de Nuñez pero Fabbiani pifió el taco. Sobre este hecho quiero hablar detenidamente, ya que no se trata de pasar de ser héroe a villano por una jugada. Seguramente si hacía ese gol "el ogro" hubiera sido tapa de todos los diarios. El tema es que no lo hizo y de la contra vino el 1-2. Que podría haber evitado tirarlo o si era la mejor manera, son todas conjeturas imposibles de comprobar. Que el momento de River no sea para tirar tacos o definir picandosela al arquero como lo hizo Buonanotte una fecha atrás, es otra cosa. Para rescatar queda que con un hombre menos lo fue a buscar y casi lo empata de no haber sido por Migliore. Ni el tiro del final nos sale. Cuando dije que este equipo no daba margen para las ilusiones no me equivoque pero nunca dije iba a ser fácil andar por esta senda de frustración y dolor (quien compartirá mi desconsuelo?). En Nuñez parece que la tristeza nao tem fim.

3 comentarios:

  1. Me tuve que meter las 150 cajas de mascaras de Shrek en el culo...

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  2. vendeselas a los jugadores de river q ya no tienen cara para salir todos los domingos a la cancha

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