lunes, 1 de marzo de 2010

Cambio(s) de actitud

Mira lo bueno que es volver a creer. Vistes, River, con que poquito se puede meter a un equipo en su propia área?. Vistes, Astrada, que el que no arriesga no gana?. Porque en 90 minutos se jugaron 2 partidos. El primero fue todo de Gimnasia que con mucha simpleza debió haberse ido al entretiempo un par de goles arriba mas allá del gol de Marco Perez ante la ausente marca de Villagra. La noche pintaba mas negra que el colombiano del Lobo. River otra vez se arrastraba en la cancha casi que agonizando, sin alma, sin actitud y sin juego. Barrado y Abelairas no pueden jugar con esta camiseta que tanta historia lleva dentro. El Keko para tomar contacto con la pelota debía bajar hasta mitad de cancha casi en posición de volante izquierdo. Por ende pasaba a uno, con suerte al segundo y con el tercero chocaba. Rojas que cada vez se está acoplando mas a la realidad riverplatense. Intermitente e impreciso, fue absorvido por los volantes centrales de los locales. En resumen, los Millonarios demostraron porque la temporada que viene definitivamente van a pelear por la permanencia de la categoría. Creer o reventar, aunque duela, sangre y parezca humillante, el compromiso con el promedio es innegable. La realidad siempre hay que aceptarla. Pero el Jefe se decidió a patear el tablero y en el segundo tiempo acertó plenamente con los cambios que valga la redundancia, cambiaron la historia del encuentro. Porque Gallardo ingresó encendido y con ganas de demostrarle a su entrenador que quiere titularidad. Porque la sustitución delantero por defensor fue un mensaje hacia sus dirigidos. A empatar o morir en el intento. Ya que perder 1 o 2 a 0 singificaban lo mismo. En el transcurso de la segunda etapa, los hinchas riverplatense volvieron a retomar un hit muy usual hasta hace poco pero archivado este año. Claro, la paciencia de la araña no es de chicle y el "a ver si ponen huevo que no juegan con nadie" comenzó a bajar de la tribuna. Mientras en el verde césped, con pelotas paradas y tiros desde lejos, Sessa se iba convirtiendo en la figura de la noche. Se llegaba a los 45 minutos y la justicia, esa que no existe en este juego, parecía otra vez ausentarse. Pero Funes Mori, de buen partido, con un enganche dejó fuera de toda pelea por el balón a Maldonado y le sirvió en bandeja el empate a Canales. El Mágico que había prometido un gol y le sacaron 2 anteriormente sobre la línea, se sacó la mufa y lo gritó con toda esa bronca contenida tanto de los jugadores como de los hinchas. Bronca que aún sigue estando presente. Por que esa transformación de un tiempo a otro?. Se pueden regalar 45 minutos?. No se dan cuenta que ESTO ES RIVER?. Se buscan respuestas.

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