viernes, 6 de agosto de 2010
Campeón o promoción ...
... esa es la cuestión. Así de polarizada está la situación de River Plate. Comprender y aceptar la dura realidad. Aparentemente Passarella notó lo crítico de este momento y trajo refuerzos que muy lejos están de ser ¨falopas¨. Si bien Vega supo proteger ¨el arco mas grande del mundo¨ con regularidad, J.P. Carrizo parado debajo de los 3 palos transmite una seguridad como pocos lo hacen. En la defensa se trajeron 2 centrales, Maidana y Román, que junto a Ferrero pueden brindar mayor solidez a una parte que viene siendo endeble desde hace años. Con Ferrari firme como 4 quedaba cubrir el lugar de lateral izquierdo y para eso Cappa pidió a un viejo conocido que rindió muy bien en su paso por Parque Patricios: Chiche Arano. Un 3 que aporta mucho ofensivamente tal como Angelito quiere a sus carrileros. Para ayudar en el mediocampo llegaron Acevedo, interesante jugador, y Ballón, no muy conocido por estos pagos. No debemos olvidarnos de Almeyda, pieza fundamental y titular inamovible, por ahora, mas los jóvenes prometedores, cada uno por su banda: Affranchino y Pereyra. Arriba, en el área rival es donde se depositan las mayores ilusiones tras la llegada del Tanque Pavone y el Fino Caruso. Dos centrodelanteros con características distintas y que pueden complementarse tranquilamente. Sumémosle la jerarquía del eterno Ariel Ortega, la explosividad de Buonanotte y la frescura de los pibes Lanzini y Diaz. Pero, a mi entender, lo mejor que hizo esta dirigencia fue la limpieza de plantel mas que necesaria y muy tardía. Estoy seguro que de no haber salido campeones hace 2 años, con esos jugadores que se besaban la camiseta para la cámara, camiseta que claramente les quedaba enorme, esto no se hubiera estirado tanto. Ojeda o Navarro; Galmarini-Cabral-Quiroga o Nico Sanchez-Villagra; Barrado-Ahumada-Archubi-Gallardo; Rosales y Rios. Créanme que no es un equipo tentativo para jugar contra Tigre. Es esa resaca de la que nos desprendimos. Faltan algunos nombres y otros como Gallardo deberían separarse de los nombrados y quizás ser suplantado por Abelairas, que inexplicablemente sigue en el club. Por suerte ya se fueron y River encara la temporada mas difícil de su historia, a priori, de la mejor manera. Con un buen plantel, con un técnico capaz y del paladar riverplatense y con la gente apoyando, a pesar del vergonzoso aumento de las entradas. Comienza un torneo de 38 fechas durísimo pero a pesar de todo la fé está intacta. Hay algo que sigue vivo, nos renueva la ilusión...
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