lunes, 13 de diciembre de 2010

Objetivo cumplido

Este es el River que quiero ver. El que sale a jugar de igual a igual tanto de local como de visitante. Que defiende con el cuchillo entre los dientes. Que cuando ataca hiere de gravedad. Que no deambula ni naufraga por debajo de mitad de tabla. Que si lo dejas, te golea. La verdad que luego del fatídico 0-4 versus Estudiantes, nos merecíamos una alegría así para terminar el año con otra cara. Porque el River de hoy, que lucha allí en el fondo de los promedios, necesitaba sumar para seguir con vida. Y tras el contundente 4 a 1 de esta tarde, haciendo un análisis cuantitativo, podemos decir que se alcanzaron los 30 puntos (se obtuvo uno mas) a los que se apuntaban. Sin dudas, un alivio enorme para el campeonato que viene. Obviamente que suena a consuelo ya que todos soñábamos, o al menos yo, con salir campeones aquel día que agónicamente le ganamos a Tigre. Siendo sincero, la pasión muchas veces nos ciega. No se pueden ganar títulos de un día para el otro y mas en la situación que se encuentra nuestro querido club. Por eso valoro muchisimo este cuarto puesto, que merecido o no, es una realidad. Creo que ante Lanús se jugó el mejor partido del apertura, se recuperó la identidad perdida. Se alcanzaron las famosas 3 G: ganar, golear y gustar. Sacando el penal en contra, el juego del equipo fue de un alto nivel y sostenido casi los 90 minutos. Buonanotte se pareció a aquel que brillara en 2008, Pereyra es uno de los mejores volantes por la banda que desborda a cualquier defensa, Acevedo cada vez se afianza mas al lado del irremplazable Almeyda, los 3 del fondo cuando sincronizan son una muralla, Lamela es un crack con un futuro impresionante y Pavone emociona con su entrega incansable. Mas allá de lo crítico que fui con JJ Lopez en cuanto a su conservadurismo, quiero rescatar el haber mantenido una base, el bancar sus 11 titulares. Para la suerte del Negro, los resultados lo acompañaron en este trayecto de 6 partidos. Si me decían que luego de la derrota psicológica contra All Boys sacábamos 13 puntos de 18 no lo hubiera creído. Con las pobres actuaciones del último trienio, los 31 puntos son un campañón y desde la vuelta 33 que no superábamos los 30 puntos. Este equipo, con la mezcla justa de juventud y experiencia, mas algún refuerzo importante, da para ilusionarse con codearse allá arriba. Porque ahí es de donde nunca nos deberíamos haber ido. No me considero una persona resultadista pero creo que lo mas razonable es que siga Jota Jota con su manera de trabajar (aunque que te rectifique Passarella es peligroso). Disfrutemos haber cerrado el año con una goleada de visitante, en el cuarto puesto y afuera de la promoción. Y que el 2011 nos vuelva a tener como protagonista de la lucha por el título.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Machos

Así se juegan las finales. Aprovechando al máximo las fallas del rival y pasándolo por arriba con mucha contundencia. Justamente eso es lo que no hizo River o mejor dicho lo que le hicieron. Estudiantes saca agua de las piedras, con un retazo de tela te hace un vestido. Con que falta de concentración se salió del vestuario contra el puntero del campeonato!. El orden de partidos anteriores estuvo totalmente ausente y muy lejos de Nuñez. Tan solo 2 minutos duraron las ilusiones de arruinarle la fiesta al pincha. Seamos sinceros: ningún hincha riverplatense imaginaba semejante derrota. Veníamos entonados, casi que cebados por el triunfazo ante Colón. Que poco nos duran las alegrías últimamente. Así anduvimos todo el Apertura: una de cal y una de arena. Seguramente el resultado sea bastante mentiroso. La diferencia de 4 goles es demasiado grande para lo que se vió dentro del campo de juego. Claramente hubo 2 equipos: uno que pelea el título y el otro la permanencia. Suena duro pero así es la realidad. Las desatenciones se pagaron muy caro. Cada pelota parada era medio gol del León. En el primer tiempo hasta el 0-1, con las ganas de Lamela y un poco de Pereyra se merodeó el empate pero el segundo gol de la visita en el último minuto del primer tiempo marcó el destino de derrota. Encima al minuto del complemento Maidana tontamente se hace expulsar. Como consecuencia de esto vinieron los restantes goles de Estudiantes en tan solo 10 minutos. Resultado irremontable y saca-técnico. El local con Lanzini y Lamela intentó por todos lados el descuento que jamás llegaría. Lo único rescatable: la gente. Para Ahumada que lo mira desde su casa: el Monumental se venía abajo con el 0-4 puesto. Conmovedor apoyo de una hinchada que merece pelear arriba. Una lástima haber perdido así. Se calentó mucho en la previa, pero los que hablaron en la cancha solamente fueron los dirigidos por Sabella (el próximo dt de La Banda?). No habremos sido unas nenas porque se metió y dejó todo en el césped. Pero para ganar en el fútbol se necesita juego mas que huevo.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Un grito del corazón

No había tiempo para mas. El reloj marcaba 48 minutos de la etapa final. Se habían cumplido los 3 minutos adicionados. Confieso que hasta ese momento el empate me caía mas que bien. Saca Carrizo largo en busca del Tanque que las pelea a todas y contra todos, queda el rebote y el mágico Lanzini se juega la cabeza en primera instancia para luego con su pierna izquierda dar una asistencia exquisita que Pavone con suspenso no desaprovecharía. Gol y triunfazo con olor a hazaña porque se ganó de visitante, sin Almeyda y arrancando abajo en el marcador. Se disfruta el doble cuando el gol es sobre la hora, no?. Se grita hasta que no quede voz. Que victoria que sacamos!. Allí, en el mismísimo estadio donde los elefantes, los grandes del fútbol argentino mueren y son enterrados, este River inestable saca chapa, corajea, guapea y obtiene lo que fue a buscar a Santa Fe. Porque La Banda panquequeó y demostró otra actitud al salir al campo de juego: el arco rival como destino a llegar. Eso es lo que le venía pidiendo a Jota Jota y sus dirigidos ya que cuenta con material de sobra para hacerlo. Y si el primer tiempo terminó 0-1 fue a causa de la ineficacia en la definición de la visita, sumado al penal muy claro de Pozo a Lamela que se vió desde Buenos Aires y solo Pompei no observó, mas la desatención en esa jugada parada que desembocaría en la cabeza de Moreno y Fabianesi que solo tuvo que empujarla a la red. Era todo un desafío para El Millo, el de sobreponerse ante la adversidad. Doble Jota metería mano y entraría Funes Mori x un Ortega de muchos altibajos. Y River no solo salió mucho mas decidido a encarar la segunda etapa sino que además con mas juego asociado. Justamente gracias a esto último se alcanzaría la igualdad, en la que no tengo dudas, la mejor jugada en equipo nuestra de todo el campeonato. Imagino a Cappa viéndolo desde la casa y diciendo ¨ese es el tiki-tiki al que yo apuntaba¨. Genial doble pared con Acevedo como conductor para que Pavone con un toque le sirviera en bandeja el gol a Lamela que definió con una sutileza de derecha (siendo zurdo!) para que la pelota se reencontrara con la red. Un golazo impresionante. No contentándose con el 1-1, los visitantes fueron por mas y anduvieron demasiado cerca del segundo tanto. Primero lo tuvo Pereyra tras una gran combinación con el Melli que Pozo tapó extraordinariamente. Después pudo ser ese remate tremendo de Funes Mori de larga distancia que el travesaño le ahogó el grito. Es verdad que Carrizo le sacó un mano a mano bárbaro a Larrivey pero Colón jamás inquietó mas allá de lo que pudiera hacer el talentoso Damián Diaz. Salvo en la anteúltima jugada que JP salió deliberadamente mal y Maidana con su gran estatura pudo remendar. Luego llegaría el grito de desahogo del Tanque. Y el de todo River que se aleja de los fantasmas del descenso, que saca pecho y se revitaliza, que comparte el cuarto puesto con Racing y por unos días va a ser todo alegría (Estudiantes no debe dar la vuelta en nuestra casa). Porque este es el River que quiero ver. Porque de a poco el espejo va devolviendo una imagen mas familiar.