domingo, 10 de abril de 2011

Con alma y corazón

La sensación es hermosa. Que lindo que es mirar a todos desde arriba. Ojo, sin marearnos y que nos agarre pánico a las alturas. Mas allá de la mesura, no nos privemos de festejar. Disfrutar el momento. Porque River es puntero. Y si bien miramos de reojo la tabla que verdaderamente nos tiene preocupados, no tengo dudas que este equipo puede pelear arriba. Es mas, que debe hacerlo siempre. Con los 30 puntos al alcance de la mano, con el objetivo primordial cerca, que no nos tiemble la voz para decir que se puede ser campeón. Aunque el juego del Millo no sea el adecuado a nuestro exigente paladar negro. Aunque cada partido no nos deje rebalsados de fútbol y no nos llene. Está claro que desde mi humilde opinión a River le voy a exigir siempre un poquito mas, que den 3 pases seguidos, que sea protagonista y vaya al frente. Pero me pongo de pie y aplaudo la entrega, la garra, el sacrificio y el sudor dejado en el campo. Estos mismos componentes que sobresalen y superan al lirismo, al tiki-tiki y que queda reflejado, marcado a fuego, casi como un símbolo en el gol de Pavone a Banfield. Si alguien que no ve a River hace mucho tiempo y no sabe a que juega muéstrenle el vídeo del gol del sábado y va a entender todo. Comienza con un mal pase de Acevedo en mitad de cancha que Almeyda con ese amor a la camiseta que lo caracteriza recupera y entonado esquiva a uno, dos y se la pasa al Tanque de las mil guerras, que no da perdida ninguna nunca y en esa lucha sortea a sus marcadores y de cara al arquero define con zurda cruzado y al palo para poner a river primero. No tengo dudas: el gol es en un 70% del Pelado, el nuevo ídolo que vino al club para sacarlo de su etapa mas oscura cuando muchos prefirieron quedarse cómodos en sus respectivos lugares. Paradójicamente ídolo en tiempos de vacas muuuuy flacas. Verlo correr a Matías cada pelota como si fuera la última con sus 37 años emociona, pone la piel de gallina. No hay palabras para describirlo. Tampoco para agradecerle. Un fenómeno que se dió el lujo de estar sin jugar 4 años. Un ¨mostro¨. Otro fenómeno es Carrizo, arquero de equipo grande, gana-partidos, gana-campeonatos, el mejor de la Argentina por lejos. A él, el arco mas grande del mundo le queda chico. Amadeo, quedate tranquilo que el apellido sigue intacto. Y como no hablar del gladiador, del llanero solitario que solo contra todos se la banca como ninguno. Retener a Mariano debe ser una prioridad. Teléfono, Daniel. El partido tuvo las mismas características de todos los partidos de local, al Monumental la mayoría viene a buscar el empate y a River le cuesta mucho, horrores esos cerrojos impenetrables. Quizás Jota Jota debería arriesgar un poco mas en el Antonio Vespucio Liberti y salirse un poco de ese orden esquemático. Por suerte tenemos a Coco, un crack que rompe los moldes de cualquier equipo. En fin, no seremos una luz, no brillaremos pero somos punteros. Sigo remarcando, River no es menos que nadie y esta para pelear cada partido. La ilusión siempre está. Eso no lo podemos manejar. Todavía queda mucho camino por recorrer. La promoción aún está latente. Pero justamente por lo que somos, por nuestra genética, pienso en ser campeón. Con la atajadas de JP, la firmeza defensiva, el alma de Almeyda, las pinceladas de Lamela y el corazón de Pavone vamos a ver que nos depara el destino.