lunes, 30 de mayo de 2011

El último tren

Creo que la despedida de los hinchas a los jugadores podría explicar lo que pasó en el Roberto Carminatti. Decir que fue decepcionante es poco. Mi cabeza no concibe el planteo realizado por JJ. El término ¨final¨le quedaba chico al partido. El rival era el mas cercano en la tabla de los promedios. Oportunidad única de descontarle puntos y hasta pasarlos. El no ganar implicaba seguir en la cada vez mas caliente zona de promoción. Pero nuestro DT entendió que el 0 a 0 era un gran resultado y sus dirigidos, bien disciplinados, jamás intentaron rebelarse ante esa estructura rígida. A ver si soy claro: es una vergúenza que River ataque con 3 personas. Hace rato que vengo marcando esto. Las consecuencias son evidentes: 14 goles en 16 fechas. Se sabe que en este maravilloso juego llamado fútbol se gana con goles. Tarde o temprano terminamos pagando el conservadurismo de Lopez. Tanto respeto merecía Olimpo (que sin nombres rotulantes tiene una identidad de juego) para salir a jugar tan cautelosamente?. Acaso Independiente hace 2 fechas en una situación tan comprometida como la nuestra no ganó allí?. Así no se juegan las finales. Así no se sale de este momento duro. El que no arriesga no gana. No se puede depender de una apilada messiánica de Lamela y el aguante de Pavone. No alcanza. En cuanto a entrega no puedo recriminarles nada. Se aguantaron los 90 minutos como se pudo. Pero con huevos no se ganan partidos. Y si no haces 2 pases seguidos, se complica aún mas. Pero no nos podemos detener a lamentar por lo no hecho. Quedan 3 finales, 9 puntos en juego que hay que sumar si o si. Ante Colón tenemos la chance de salir de la promo si ganamos. El punto del domingo sera puntazo o puntito de acuerdo al resultado de la fecha próxima. Con un Monumental a pleno, con la gente como un factor adicional e importante, River deberá salir a buscar los 3 puntos furiosamente. Solo así dependerá de si mismo. El último tren está por salir. Llegó el momento de subirse.

viernes, 27 de mayo de 2011

Victoria o promoción

Así de polarizada está la situación de River luego de que inexplicablemente se sacara 1 punto de los últimos 9. La derrota contra All Boys fue tan crucial para los promedios como desmoralizante. Dos llegadas, dos goles. Esto es fútbol. El 0-2 en la Bombonera, tan injusto por el juego y el arbitraje como insólito. El gran déficit: el gol. Y la fecha pasada, la imagen de Carrizo cayendo de espaldas viendo como la pelota se metía en ese arco que tan bien supo cuidar siempre demuestra este presente en caída libre. River salió a la cancha en puesto de promoción y lo sintió. Casi que lo padeció, mas allá que el ser protagonista nunca fue el fuerte de este equipo hecho para batallar siempre que el oponente se le presente como hostil. Sin embargo el gol del Millo fue un golazo. Lamela-Caruso-Pavone, fiel a su estilo la lucha y en segunda instancia mete un caño para eludir al defensor y mandar el centro para que el siempre sutil Caruso, de taco pusiera al local arriba en el marcador y en la tabla de promedios. En el complemento, el equipo de JJ se dejó estar, aferrándose demasiado a esa ventaja temporal y San Lorenzo, con sus grandes limitaciones se fue acercando al área rival. A pesar de ello, el 1-0 parecía encaminado, mas cuando Ferrari tira un despropósito, a las manos de Carrizo pero ay JP. Increíble que el tipo que tantos puntos nos dio cometiera una falla tan infantil y nos privara de 2 puntos que venían como aire a los pulmones. Luego de este hecho, el Monumental entero se derrumbó y se estuvo muy cerca de perder. Carrizo arriesgó de mas en una jugada (a punto del pre infarto)y es lo único que le recrimino. También la actitud ante Fillol pero entiendo la calentura del momento. Que quede claro: JP sigue siendo el mejor arquero argentino. Comprendo a Fillol también pero no era el momento para renunciar. Mas que nunca debemos estar unidos todos. El domingo River se juega su historia, la permanencia en 90 minutos frente a Olimpo. Vaya paradoja del destino, me animaría a decir que el último partido importante fue contra el mismo rival, en cancha de River y para dar la vuelta 33. Tres años después las cosas son muy diferentes. Ya no hay mas margen de error. Solo sirven los 3 puntos. No queda otra opción. Se puede?. La única lucha que se pierde es la que se abandona. Por eso River a ganar en Bahía Blanca. Matar o morir.

domingo, 15 de mayo de 2011

Todos somos Almeyda

Creo que la sensación, lo que el hincha de River siente hoy queda reflejado en Almeyda. Esa salida de la cancha, de cara a La Doce, besándose la camiseta, escupiendo palabras por la boca de ira y sobre todo impotencia. Creo que eso es lo que sentimos todos luego del 0-2 insólito frente al rival de toda la vida. Porque River hizo todo el desgaste desde el minuto 0, siempre propuso jugar e incluso con el marcador en contra lo fue a buscar generando varias situaciones de gol. He aquí una de las causas de la derrota: no concretamos las chances que producimos. Es realmente ineficaz la delantera millonaria. Pavone lucha mas de lo que juega y Funes Mori tiene destellos de amateur, ianceptables para ser el 9 de nuestro club. Lamela es un fenómeno, las pide todas, encara, va para adelante, incluso mete pero no patea al arco. Pereyra muestra a cuentagotas su talento y se borra mas de lo que se muestra. Ferrari está totalmente aburguesado en su posición y prácticamente no traslada la pelota. Acevedo arranca bien y después desaparece. Y la defensa, luego de la lesión de Maidana, no tuvo la misma solidez de siempre. Para colmo el enorme JP tuvo la desgracia de meter la pelota dentro de su arco en una jugada totalmente desafortunada. Sin embargo, con todas estas fallas que marco River fue superior casi los 90 minutos a excepción de esos 3 minutos fatídicos. El local no hizo nada para llevarse los 3 puntos. Un corner, un centro y una clara de Mouche. Ahí se termina la cuenta. Mas bronca da. Y el dolor durará un par de días. Pero no hay lugar para lamentos ni bajones. El promedio nos respira en la nuca y nos pisa los talones. Se perdió nuevamente una final pero quedan 5. Ya no se toleran derrotas. River se juega la permanencia en cada pelota. Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner.

sábado, 14 de mayo de 2011

Las finales se ganan

La realidad a veces suele ser cruel. Demasiado. Antes de iniciar el partido se cantaba para ser campeón. 90 minutos bastaron para recordarnos que hoy River tiene como prioridad salir de la zona caliente de abajo. Vaya paradoja del destino: el mismo rival que se cargó un técnico hace justo un campeonato, el despedido por duplicado Angel Cappa, vuelve a meternos en esa lucha descarnada de los promedios. Como diciéndonos: ¨¿a donde te vas? Vos sos de acá¨. Mas allá de si merecimos o no perder (está claro que fuimos superiores), el resultado nos deja en jaque de nuevo. Era una final para ambos equipos, típico partido de 6 puntos y el Albo se llevó un triunfo soñado. Linda cachetada previa al Superclásico. Más oportuna, imposible. El Monumental dejó de ser una fortaleza para transformarse en un dolor de cabeza. Es sabido que a este River le cuesta horrores ser protagonista y generar juego. Ni que hablar de goles. Un equipo creado para un escenario hostil que sufre ante la pasividad de ciertos rivales. Funes Mori será una promesa de crack pero hoy está muy lejos de valer los 10 millones que pide su presidente. Ballón podrá ser un fenómeno en Perú pero las camisetas, por más similitud que haya, son distintas y la nuestra le queda muy grande. No se puede depender de que Lamela saque algún conejo de la galera como contra Racing ni que Pavone solo gane una de esas mil batallas que afrenta en cada partido. Y a Almeyda no le podemos pedir que recupere la pelota, gambetee y defina. Contra Boca debe volver Acevedo, mantener a Pereyra en la izquierda y poner a Caruso o Lanzini en la delantera. Contra Boca es fundamental ganar (no te olvides de eso, Jota Jota). Ya ha transcurrido demasiado tiempo de aquel cabezazo glorioso del Cavegol y ese fiesta en La Boca. Es tiempo de valientes. Ya no queda más margen para el error. Quedan 6 finales, 18 puntos en juego claves. Y las finales no se juegan. Se ganan.