martes, 3 de abril de 2012
Fútbol champú
El título lejos de exagerar las virtudes de una victoria por 3 goles apunta de manera irónica a mostrar las falencias que el conjunto de Almeyda se obstina a exponer cada vez más con el transcurrir de las fechas. Juro que cuando el reloj marcó los 75 minutos y aún cuando nuestro DT pateó el tablero sacando de manera correcta y justificadamente a los dos símbolos de este renacer riverplatense, pensé que el partido moría en un amargo y frustrante 0 a 0. La angustia se había apoderado de mi ser. Veía a un River que no podía abrir el cerrojo verdolaga. Carencia de ideas total. La gente cansada de la apatia de sus jugadores pedía a gritos a Aguirre como si fuera Francescoli. Pero el destino, si es que existe, quiso que el jugador de Ferro se tropezara con los restos del recital de Roger Waters y cayera encima de la humanidad de Ocampos. Centro que tras un par de rebotes a lo pinball caería en el pie zurdo de Ramiro Funes Mori para que éste abriendo el pie la colocara en el palo izquierdo de Di Giorgi. Como caído de un cielo ya oscuro llegaba el gol a los 33 minutos del complemento. Habia transcurrido un primer tiempo parejo en el cual Ferro no sólo se limitó a defender y obturar el juego de su contrincante sino que además tuvo la osadía de atacarlo con las pocas armas que contaba. Es por ello que Matías decidió y esta vez a diferencia del encuentro anterior metió los cambios correctamente. Quizás por el cariño que le tengo al Cavegol y por el pedazo de goleador que es, no lo sacaría nunca. El Keko ya había ingresado para abrir la cancha por derecha y a veces lo lograba. Creo que lo trancurrido en este 2012 me deja como conclusión que las entradas de Trezeguet y Ponzio desarmaron al equipo. No tengo dudas de que Cirigliano es necesario y se sufre en demasía su ausencia y su salida no correspondida con una baja de rendimiento. Ponzio podrá aportar mas sacrificio pero no tiene buen manejo de la pelota. Por el otro lado tenemos a David y su fútbol champagne clase A que a fuerza de goles se ganó un lugar en el 11 titular y llevó al replanteo táctico. El tercer gol habla por si solo. Monumental muestra de su jerarquía. El festejo post conversión de cada gol nos deja ver a un Trezeguet que lo grita como si fuera el primero de su carrera, como si fuera la final del mundo. Como un hincha más. No obstante, que el Flaco no tape el bosque. Realmente me preocupa el mal funcionamiento del equipo, el desencuentro del Chori con su nueva posición, la poca garantia de seguridad de la defensa, etc. No alcanza con las buenas intenciones ni con la suma de individualidades. Al menos a mi. Instituo nos obliga a ganar todos los partidos. La historia y la camiseta también. Quedan 11 "promociones". Todos añoramos esa vuelta a Primera que no nos deja dormir y nos quita el sueño. Tacho los días que faltan para el ascenso.
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