domingo, 17 de junio de 2012
No aprendimos nada
Escribo para desahogarme. Me desahogo para calmarme. Calma que es dífícil encontrar y más aún mantener en estos moementos. La indignación es increíble. La bronca se convierte en furia. Pero la tristeza, infinita, lo colma todo. La derrota contra Patronato es una puñalada al corazón y a la ilusión. En mi cabeza se imaginó un sábado con ascenso a Primera. La realidad me demostró lo contrario. Siempre el mismo iluso (por no decir boludo). Es que me cansé de la improvisación. No se puede volver a refundar River con un presidente improvisado. No se puede volver a Primera con un técnico improvisado. Los jugadores no pueden improvisar dentro de la cancha en la manera que lo hacen. Me pregunto ¿de qué nos sirvió irnos al descenso? ¿para qué descendimos? ¿no nos replanteamos lo hecho años pasados? No aprendimos nada. ¿Qué te hicieron River? ¿Cómo permitimos que te hagan esto? River ya no es River. No sé lo que es. Quizás un escudo detrás del cual no hay nada. Un concepto vacío de contenido. Estoy harto de ver siempre la misma película y en especial el triste final. Esto ya lo viví. Hace un año atrás estábamos en la misma situación. Pero en Primera. Al igual que en aquel momento, lo que prima es el desconcierto. No tenemos identidad de juego. No tenemos un 11 titular tras 37 fechas. Metemos a Bou! que no había jugado ni un minuto en todo el torneo cuasi Jota Jota con Villalba frente a Belgrano. Terminamos jugando con 5 delanteros! Va más allá de La Máquina. El tipo es un innovador. La defensa que paró Almeyda no tiene razón de ser. Laterales que no son laterales. Centrales que marcan en las pelotas paradas con una inocencia que raya la ineptitud y el amateurismo. ¿A qué jugamos, Almeyda ? ¿Cuántas finales más vamos a perder? ¿Cuántas veces más vamos a cometer el mismo error? A este equipo le falta, primordialmente, ser equipo. Y, segundo, temperamento. Se borra en las bravas. El único que empujaba para adelante era Cirigliano. El Chori no podía con él mismo. El segundo tiempo fue bochornoso. No generamos una situación de gol en los últimos 45 minutos y nos jugábamos el ascenso directo! Nos regalan un penal a falta de 3 minutos y todos sabíamos que ni así podíamos a hacer un gol. ¿Cuántas diferencias hay a nivel equipo con el de hace 12 meses atrás? Esto es peor porque hay mas plantel y en una categoría más baja. Disculpen por tantas preguntas pero me domina la desorientación. River me desorienta. Passarella me desorienta. Almeyda me desorienta. Los jugadores me desorientan. Todos, en conjunto, me decepcionan. ¿Por qué tanto sufrimiento? ¿Por qué tanta angustia? ¿Por qué River no ascendió aún con el plantel que tiene? Esto ya es un fracaso. No le cabe otro término. No se estuvo a la altura de las circunstancias. Quedan 90 minutos que ni quiero pensarlos. No sé que nos deparará el destino. De lo que si estoy seguro es que lo que salga será pura y exclusivamente improvisado. Con un Giunta enfrente que hará todo lo que esté a su alcance para que no ascendamos, no hay opciones. No queda margen de error. Ganar o ganar. A ver, River, si ganamos una final. A ver, River, si me tapás la boca, de una buena vez por todas. A ver si River puede contra River. A ver si River vuelve a ser River. A transformar la rigidez del miedo cruel y paralizador en impulso motor.
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