domingo, 22 de abril de 2012

Un poco de amor francés

Escribo hoy con la tranquilidad que da una victoria como la del sábado. Esa confortabilidad que brindan los 3 puntos. Sin dudas que significa dar un gran paso en este Via Crucis hacia la muerte-resurrección. Central y su triunfo matinal nos había puesto contra la pared. Hasta las 18.15, hora de la verdad, estaríamos en zona de promoción. El solo hecho de escribir esta palabra me produce resquemor. Por suerte, cerca de las 20 horas el Monumental deliraba y revoleaba camisetas, buzos o lo que esté a mano festejando el 1-0 final. Por suerte, los jugadores entendieron el momento y supieron captar lo que estaba en juego: el partido del torneo. Las finales se ganan. Y se ganó nomás. No habremos sido el Barcelona de Guardiola pero el nivel del equipo mostró signos de mejoría. Enhorabuena. Sin brillar en cuanto al juego, es para rescatar la actitud de todos y cada uno de los jugadores que hablaron tanto afuera como adentro de la cancha. Palabras y acciones. El grupo demostró el compromiso con el objetivo a cumplir: el ascenso tan esperado. Finalmente el equipo se paró con un 3-4-3 que variaba según la ocasión. Jugada más que arriesgada por parte de Almeyda ya que Instituto ataca con 3 delanteros ligeros y maneja de manera eficiente los contragolpes. Gracias a la presión ejercida por River, se cortaron los circuitos de juego del conjunto cordobés que salvo por 2 llegadas fue absorbido completamente por el equipo local. Demasiado poquito lo expuesto por "la sensación del campeonato". Por el otro lado se vió un River sacrificado, avasallador y por momento vistoso. Sobresaliente actuación del Maestrico Gonzalez por la banda izquierda haciendo olvidar la ausencia de Ocampos. Qué más decir que ya no dije del crack que lleva la 5 en la espalda. Lo que juega Cirigliano! Es una garantía de pase al pie, de salida por abajo y clarificación de la jugada. Notable el desgaste hecho por Sanchez recorriendo todo el carril derecho, las pocas atajadas pero efectivas del Indio Vega y la garra mas que el fútbol del Chori. Y arriba están los 2 animales del gol que se buscaron los 90 minutos para acallar a la gilada. El Cave no convirtió pero fue protagonista del encuentro y David, que siempre se la da a un compañero con una categoría de otro planeta, apareciendo para convertir el gol más importante hasta ahora. Así es que seguimos en carrera y más vivos que nunca. Hace 2 semanas, casi que este mismo equipo nos había desenamorado. Afortunadamente apareció cuando tenía que aparecer, en las bravas, y nos da un envión anímico vital (como una hoja de coca en la altura) de cara a la recta final que son las próximas 8 fechas. Mientras tanto, hinchas riverplatense disfrutemos de este triunfazo que un poco de amor francés nunca viene mal.

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