martes, 8 de mayo de 2012
Un largo camino al cielo
Leo el título y no me convence del todo. Parece desmesurado aludir a "cielo" como el regreso a Primera. Más bien podría ser visto como una salida de este infierno (para nada encantador) y el retorno a la tierra. Es que este andar en el Nacional B se está convirtiendo en una tortura para los hinchas de River. La seguidilla de triunfos que cosechó Central tuvo como colorario alcanzarnos en el segundo puesto de la tabla y alterar aún más nuestro alterado estado de ánimo. Tolerancia 0. Margen de error 0. Con esa presión que en realidad siempre tuvo, el Millo salió al ¿verde césped? del Monumental a jugar la fecha nº 32. Veo este número y me pregunto: ¿realmente es buena la campaña del conjunto de Almeyda? Al margen de la sabida complejidad que presenta la categoría ¿cómo es posible que River no marque la difrencia en la segunda división? Y ya no lo digo por lo que representa ser el club más ganador a nivel nacional sino por el plantel que posee Almeyda. Justamente que lo nombro, quiero hablar un poco sobre el Pelado. Creo que si bien está bueno no mostrarse reacio a los cambios, Matías desorienta al hacerlo en demasía. Cambia de nombres y esquemas de manera frénetica y eso no permite que el equipo se conforme como tal. Esta crítica no opaca el cariño hacia él. Pero es necesario marcar los errores y fallas de una "era" que todos deseamos que concluya con el ascenso a Primera. Realmente no entiendo a la gente que quiere que a su equipo le vaya mal por los jugadores o el técnico o la dirigencia. Jamás lo pensé ni lo pensaré. Quería aclararlo. En fin, en lo que hace al encuentro en sí con Gimnasia de Jujuy no hay nada que decir que no se haya dicho. River tuvo la pelota y el protagonismo del partido, un rival que vino a buscar el empate y las limitaciones de siempre a la hora de elaborar juego. Sin el Chori en cancha (decisión que no comparto aún en el bajo nivel que venía mostrando) costó horrores crear situaciones de gol. Ya en el complemento con el tridente reunido, el equipo mostró cierta mejoría , con Cirigliano como bandera y símbolo de la cantera-fútbol riverplatense y pudo llegar al gol gracias a quién sino el Trezegol, la solución a varios de los problemas que presenta River. O al menos hace olvidarlos por un rato. A medida que pasa el tiempo y van quedando menos partos por vivir, mi exigencia va decayendo y me vuelvo menos exigente. Ya no sé que pensar. A esta altura los resultados empiezan a pesar más que el rendimiento. Sólo quiero volver a Primera. Sólo quiero volver a ser River. Parece que no va a ser fácil. Lo podía llegar a intuir. Pero ¿tanto? Quedan 6 partidos y entre ellos uno no apto para cardíacos en el Gigante de Arroyito donde nos jugaremos nuestro destino. De todos modos, vayamos paso a paso como diría Mostaza. A ganar en Tucumán sabiendo que (desde hace años) el principal rival de River es River, sabiendo que el ascenso depende exclusivamente de nosotros.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario